Free.

Imagen

Tú vives siempre en tus actos.
Con la punta de tus dedos
pulsas el mundo, le arrancas
auroras, triunfos, colores,
alegrías: es tu música.
La vida es lo que tú tocas.

De tus ojos, sólo de ellos,
sale la luz que te guía
los pasos. Andas
por lo que ves. Nada más.

Y si una duda te hace
señas a diez mil kilómetros,
lo dejas todo, te arrojas
sobre proas, sobre alas,
estás ya allí; con los besos,
con los dientes la desgarras:
ya no es duda.
Tú nunca puedes dudar.

Porque has vuelto los misterios
del revés. Y tus enigmas,
lo que nunca entenderás,
son esas cosas tan claras:
la arena donde te tiendes,
la marcha de tu reloj
y el tierno cuerpo rosado
que te encuentras en tu espejo
cada día al despertar,
y es el tuyo. Los prodigios
que están descifrados ya.

Y nunca te equivocaste,
más que una vez, una noche
que te encaprichó una sombra
-la única que te ha gustado-.
Una sombra parecía.
Y la quisiste abrazar.
Y era yo.

-Man Ray

-Extracto de “La voz a ti debida”, Pedro Salinas, 1933

Nuit.

Imagen

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos.»

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

-“Terraza del café de la Plaza du Forum en Arlés por la noche”, Vincent Van Gogh, 1888

-Extracto del Poema XX de “Veinte poemas de amor y una canción desesperada”, Pablo Neruda, 1924

Telhas.

Imagen

 

 

Hay un azulejo en mi corazón que

quiere salir

pero soy muy fuerte para él,

le digo quédate ahí dentro, no voy

a permitir que nadie

te vea.

Hay un azulejo en mi corazón que

quiere salir

pero le vierto whisky encima e inhalo

humo de cigarrillos

y las putas y los bartenders

y los que atienden las licorerías

nunca se enteran de que

está

ahí dentro.

Hay un azulejo en mi corazón que

quiere salir

pero soy muy fuerte para él,

le digo

quédate abajo,

¿Quieres meterte

conmigo?

¿Quieres arruinar todo

el trabajo?

¿Quieres joder la venta de mis libros

en Europa?

Hay un azulejo en mi corazón que

quiere salir

pero soy muy listo, sólo lo dejo salir

algunas veces, de noche

cuando todos duermen.

-“Lisboa do eléctrico”, Ester Prieto, 2013

-Charles Bukowski (Traducción de Miguel Hidalgo Prince)

Amor Português.

Imagen

És uma nave no sulco do amor, persistente,

o pôr do sol na ardência da imprudência;

o sol insepulto na noite do mar, um adeus sem poente

rasgos de azul na castidade das nuvens.

De ti o inconfessável beijo na melancolia do olhar

ou o doce mel na fragrância suavíssima da pele…

Se o teu beijo selasse o pôr do sol eu seria somente

o crepúsculo nos teus lábios indiscretos.

Acreditas que os beijos inquietos no sono das horas

são os meus amantes de todos os instantes?

-“A new kind of love”, Paul Newman and Joanne Woodward, 1963

-“Beijos inquietos”, Bernardete Costa, 2013

Girls.

Imagen

Esas chicas que siempre tienen mirada de sábanas recién lavadas.
Esas chicas que conseguirían que el presidente de Coca-Cola les revelara su fórmula secreta con solo una sonrisa y un movimiento de cadera.
Esas chicas de ojos caleidoscópicos que consiguen que hasta las ojeras les sienten bien.
Esas chicas cierrabares que al día siguiente de una noche de jarana hasta las tantas están inexplicablemente guapas mientras tú eres un despojo que tarda 7 horas en conseguir quitarte la marca de la almohada del pelo.
Esas chicas que consiguen que una camiseta blanca de Zara sea más subyugante que un Valentino.
Esas chicas que van por la vida like a Rolling Stone.
Esas chicas que andan y sus tacones retumban como los tambores de los indios.
Esas chicas de las que tan bien sabía escribir Ray Loriga.
Esas chicas que siempre consiguen que el equilibrio sea imposible.

-“Still”, 1978, Cindy Sherman

-Extracto de “Manual de un buen vividor” de El guardián entre el centeno

1961. La expansión de las artes.

Imagen

“El arte entendido como pura experiencia no existe hasta que alguien propone un experimento que desafía los conceptos de propiedad, reproducción e identidad. El arte intangible podría desmontar las imposiciones «culturales» artificiales y permitir que el arte de objetos, el arte tangible, llegara a un público más amplio”.  Esta cita de Lucy R. Lippard (escritora y crítica de arte norteamericana) resume perfectamente los ideales de la exposición  “± I96I. La expansión de las artes”, que desde hasta el 28 de octubre ocupa las salas de la primera planta del Edificio Sabatini, el más emblemático del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.

Quizás esta muestra se ha visto algo ensombrecida por el éxito rotundo por la denominada como exposición del año en España, “Dalí. Todas las sugestiones poéticas y todas las posibilidades plásticas”, desarrollada en el mismo museo;  pero si visitan “± I96I. La expansión de las artes”, comisariada por Julia Robinson y Christian Xatrec, (historiadora del arte y artista, respectivamente) no les dejará indiferentes.

La exposición quiere volver a esos inicios de los años sesenta, en los cuales la estética y el arte adquieren una nueva visión a través de las experiencias de diversos artistas, que cambian el concepto de concebir las obras, la manera de exponerlas, sus canales de distribución y  los límites entre las distintas ramas del arte, por lo que se alcanza la “posmodernidad” y surgen diferentes estilos y movimientos (como el minimal, el arte conceptual, el movimiento Fluxus…).

A través de la música
Muy importante es el papel que tuvo la música en la unión de estos artistas, ya que los cursos de verano de Darmstadt (impartidos por los compositores más granados de la época), las clases de danza de Anna Halprin y las conferencias de John Cage acerca de la “composición experimental” en Nueva York, fueron punto de reunión de los intelectuales del momento (residentes o procedentes de lugares como Colonia, Nueva York, San Francisco…) , y de aquí surge una novedosa manera de hacer arte, tomando la improvisación como base.  Uno de los documentos más relevantes que recoge estas ideas es “An Anthology” (hay varios ejemplares en la muestra), editado por La Monte Young y diseñado por George Maciunas (fundador del grupo Fluxus), que vería la luz en 1963 y cuenta con la colaboración de 27 artistas que versan sobre el arte conceptual, la importancia del azar en lo artístico, variaciones musicales, la danza, poesía…

Lo más destacado
Hay una serie de obras que invitan al espectador a adentrarse en ellas, como “An Enviroment (Passageway)”, realizada en 1961 por Robert Morris para el loft neoyorquino de Yoko Ono, que aquí aparece reconstruida gracias a la galería Leo Castelli, situada en la Gran Manzana, y que fue el mayor referente artístico después de la II Guerra Mundial. También son muy sugerentes las “performances” que se realizan diariamente en las salas de la exposición, todas ellas (una serie de cinco) creadas por la coreógrafa experimental Simone Forti  para los conciertos que realizó La Monte Young en el ya mencionado hogar de Ono durante 1961 y que muestran una unión entre danza y escultura. Ellas ayudan a que el espectador forme parte de la obra de arte.

Destacan los ejemplos de Nam June Paik, como “Violin with string” y diversos carteles serigrafiados, todos en relación con la música, una disciplina fundamental en sus creaciones (como en su célebre “performance”  “Charlotte Morman with human cello”). Llama la atención una sala pintada entera blanca y a oscuras, en la que suena una selección de variaciones musicales de Joseph Byrd, La Monte Young, Henry Flint, Terry Jenning, Richard Maxfield… Es un auténtico culmen de sensaciones, que nos transportan en un segundo a esa década experimental del arte que fueron los sesenta.

Merece la pena acudir a “± I96I. La expansión de las artes”, una exposición dinámica, interactiva, con una museografía muy cuidada y acertada, que recoge certeramente el espíritu de unos creadores con ansias de renovación y los primeros pasos que se dieron para alcanzar una nueva dimensión en lo artístico.

-Ester Prieto Ustio. Crítica publicada en Canal Patrimonio

Comprensión.

Imagen

“A mi juicio, lo característico del arte nuevo, <desde el punto de vista sociológico>, es que divide al publico en estas dos clases de hombres: los que entienden y los que no lo entienden.

Esto implica que los unos poseen un órgano de comprensión negado, por tanto, a los otros; que son dos variedades distintas de la especie humana.

El arte nuevo, por lo visto, no es para todo el mundo, como el romántico, sino que va desde luego dirigido a una minoría especialmente dotada.

Cuando a uno no le gusta una obra de arte, pero la ha comprendido, se siente superior a ella y no ha lugar a la irritación. Mas cuando el disgusto que la obra causa nace de que no se la ha entendido, queda el hombre como humillado, con una oscura conciencia de su inferioridad que necesita compensar mediante la indignada afirmación de si mismo frente a la obra.

El arte joven, con solo presentarse, obliga al buen burgués a sentirse tal y como es: buen burgués, ente incapaz de sacramentos artísticos, ciego y sordo a toda belleza pura.”

-“The False Mirror”, René Magritte, 1928

-Extractos de “La deshumanización del arte”, José Ortega y Gasset, 1925